Hay despedidas que no se miden por las palabras, sino por todo lo vivido.
Después de once años al frente del Coro de la Hermandad del Rocío de Huelva, Luis Carlos Cordero pone fin a una etapa que comenzó en los primeros días de octubre de 2015 y que concluye ahora, al finalizar el curso rociero de 2026.
Han sido once años de trabajo constante, de innumerables ensayos, de convivencia, de amistad y, sobre todo, de servicio a la Hermandad a través de la música.
Un director con alma rociera
Almonteño de nacimiento, hombre profundamente vinculado a la Virgen del Rocío y a su pueblo, Luis Carlos llegó a Huelva avalado por una dilatada trayectoria musical. Antes de asumir la dirección de nuestro Coro ya había dejado su huella como director del Coro de la Hermandad Matriz de Almonte, además de otras formaciones rocieras, convirtiéndose en uno de los referentes musicales más reconocidos del mundo del Rocío.
Desde el primer ensayo supo imprimir su sello personal, apostando por un repertorio cuidado, por el crecimiento musical del grupo y por una forma de entender el coro en la que la música debía estar siempre al servicio de la oración y de la Hermandad.
Once años llenos de momentos para el recuerdo
Durante este tiempo hemos tenido el privilegio de vivir acontecimientos que ya forman parte de la historia de nuestro Coro.
Bajo su dirección se grabaron nuevos trabajos discográficos, entre ellos el disco rociero publicado en 2020 y Bendito Niño, el primer disco de villancicos íntegramente realizado por el Coro de la Hermandad. A ello se suma la grabación de Sinfonía de Pentecostés, un proyecto de enorme valor musical que recoge la Misa Pontifical de Pentecostés, preparada prácticamente desde cero con nuevos arreglos y una amplia colección de composiciones propias que hoy forman parte del patrimonio musical del Coro.
Su dirección también nos llevó a participar en acontecimientos que difícilmente olvidaremos: la Misa Pontifical de Pentecostés junto a la Orquesta Sinfónica de Huelva, programas especiales de Canal Sur Televisión, la participación en Rocío, el Musical, conciertos, peregrinaciones, cultos y multitud de actos que han permitido que el nombre del Coro de la Hermandad del Rocío de Huelva continúe ocupando un lugar de referencia dentro del panorama rociero.
Mucho más que un director
Pero seguramente su mayor legado no pueda medirse en discos grabados, conciertos o reconocimientos.
Quienes hemos compartido estos once años con él sabemos que detrás del director siempre ha habido una persona cercana, exigente cuando era necesario, generosa con su tiempo y absolutamente entregada al Coro. Un hombre que ha dedicado incontables horas a preparar ensayos, escribir arreglos, componer nuevas obras y buscar siempre la mejor versión de cada uno de nosotros.
Su pasión por la música ha ido siempre de la mano de una profunda devoción a la Virgen del Rocío, consiguiendo transmitirnos que cada canto debía convertirse antes en oración que en interpretación.
Un último ensayo lleno de emoción
El último ensayo fue, como no podía ser de otra manera, especialmente emotivo. Frente a nuestro Bendito Simpecado volvimos a interpretar algunos de esos cantes que durante tantos años nos han acompañado en el camino, en la Ermita, en los cultos y en tantos momentos inolvidables.
No fue un ensayo más. Fue la manera más sencilla y más auténtica de dar gracias por todo lo vivido.
Luis Carlos ha querido cerrar esta etapa convencido de que era el momento de abrir un nuevo tiempo para el Coro, dejando claro que seguirá estando siempre cerca de esta que también es su casa y dispuesto a colaborar cada vez que la Hermandad lo necesite.
Gracias, maestro
Desde el Coro de la Hermandad del Rocío de Huelva solo podemos decir una palabra que resume estos once años: gracias.
Gracias por tu entrega.
Gracias por tu amistad.
Gracias por tu música.
Y gracias por haber ayudado a que nuestro Coro continúe creciendo sin perder nunca su verdadera razón de ser: cantar siempre para la Virgen del Rocío.
Hasta siempre, maestro.


