El pasado 1 de marzo, a la una del mediodía, el Coro de la Hermandad del Rocío de Huelva volvió a cumplir con una de las citas más señaladas del calendario rociero: acompañar con su música la Santa Misa de nuestra peregrinación anual al Santuario de Nuestra Señora del Rocío.
Fue una celebración especialmente significativa. No solo por lo que supone cantar ante la Blanca Paloma en un día tan señalado, sino porque este año tuvimos el honor de compartir peregrinación con la Hermandad del Rocío de Granada, que nos acompañó en este encuentro de fe y hermandad.
Durante la Eucaristía, el coro puso voz a la celebración con sevillanas y plegarias, como corresponde a este tiempo del año, elevando cada estrofa como oración cantada. Momentos de recogimiento, de emoción contenida y de profunda devoción que volvieron a recordarnos que nuestra música no es solo acompañamiento, sino también forma de rezar.
Uno de los instantes más especiales de la jornada fue cuando se interpretó un tema dedicado expresamente a Granada, como muestra de cariño y fraternidad hacia la hermandad que nos acompañaba. Un gesto sencillo pero cargado de significado, que fue acogido con emoción por todos los presentes.
Además, esta peregrinación quedará marcada por un estreno muy especial: por primera vez en una peregrinación se interpretó la preciosa rumba “Solo para Ti, Rocío”, compuesta por nuestro compañero Alfredo Berbel Godoy. Una canción nacida del corazón, que resonó con fuerza ante las plantas de la Virgen y que, sin duda, comienza desde ya su propio camino dentro del repertorio del coro.
Y antes de poner punto y final a la peregrinación, quisimos regalarle a nuestro Simpecado uno de esos momentos que no se olvidan.
A las puertas de la Casa Hermandad, con la emoción contenida y el corazón aún latiendo al compás, las voces se elevaron en forma de plegaria cantada. Un instante íntimo, sincero, de esos que ponen el alma en vilo y hacen que el cansancio se transforme en gratitud.
Así, entre sevillanas y salves, Huelva ha vuelto a rezar cantando…


