Cerrábamos el curso con muchas vivencias inolvidables grabadas en nuestras retinas.
Momentos únicos que nos regaló nuestro ‘Bendito Niño’: su gestación, producción, presentación en una Casa Colón a rebosar, y los numerosos lugares a los que llevamos sus sones, como Granada o la Fundación Cajasol de Sevilla.
Cómo olvidar el regreso de nuestro bendito Simpecado tras una fabulosa restauración; volver a cantar en una peregrinación extraordinaria en el Santuario de Nuestra Señora del Rocío después del parón por la pandemia; rezar junto al pueblo de Almonte en su Novena; cantarle a María Santísima de la Amargura Coronada; o vivir con nuestros hermanos los distintos actos organizados por nuestra Hermandad a lo largo del año. También compartimos momentos de Rocío con las hermandades de Córdoba, Carrión y Palos, llenos de fraternidad y fe.
Queremos dar la enhorabuena a nuestras hermanas Cinta Rocha, hermana mayor saliente, y Carmen Gazapo, quien tomó el relevo con ilusión para la romería de 2024. Gracias a ambas por querer y engrandecer a nuestra Hermandad.
Concluimos el curso haciendo un parón estival para descansar y preparar nuevos e ilusionantes proyectos. Aunque no nos vamos del todo, nos reencontraremos muy pronto durante el verano.
Gracias a todos por las muestras de cariño y, sobre todo, gracias a ti, Madre del Rocío, por este regalo de familia.