El pasado sábado 9 de mayo, el Coro de la Hermandad del Rocío de Huelva vivió una de esas noches especiales que quedan marcadas de una manera diferente en el corazón de quienes forman esta gran familia.
El Gran Teatro de Huelva acogió el Pregón Rociero de la Hermandad del Rocío de Huelva, proclamado este año por nuestro compañero Luis Miguel Robles Cruz, quien estuvo presentado por Miguel Ángel Silva González.
Un pregonero de esencia rociera y corazón de Coro
Para nuestro Coro fue una noche especialmente emotiva, ya que Luis Miguel forma parte de esta familia desde hace muchísimos años.
Sus comienzos se remontan a finales de los años noventa, cuando siendo muy joven inició su camino en el Coro Joven de la Hermandad, continuando después ligado siempre al Coro oficial y a la vida musical y humana de nuestra Hermandad.
Miembro de una familia profundamente rociera, participativa y vinculada desde hace décadas a la Hermandad de Huelva, Luis Miguel nos regaló un pregón lleno de sentimiento, recuerdos, vivencias y verdadera esencia rociera, acercándonos a un Rocío donde la devoción y la Hermandad siguen siendo el centro de todo.
La música como protagonista
La noche estuvo además marcada por una importante presencia musical, convirtiéndose en una exaltación rociera muy completa y llena de matices.
Junto a distintos amigos y hermanos que participaron durante el acto, estuvieron presentes los Coros de las distintas etapas de las que ha formado parte el pregonero a lo largo de su vida.
Como no podía ser de otra manera, el Coro de la Hermandad quiso también arropar a nuestro compañero con sus voces, participando en una noche que para todos nosotros tuvo un significado muy especial.
Los cantes fueron acompañando las palabras del pregonero, creando momentos de gran emoción y haciendo disfrutar al numeroso público que llenaba el Gran Teatro.
Una noche para el recuerdo
El Pregón Rociero 2026 dejó imágenes y momentos difíciles de olvidar.
Para el Coro fue mucho más que una participación musical en un acto de Hermandad. Fue acompañar desde dentro a uno de los nuestros en una de las noches más importantes de su vida rociera.
Y eso siempre se vive de una manera diferente.












